viernes, 23 de enero de 2009

Los años perdidos


Cuando era niño, era débil. Me enfermaba fácilmente. Pasaba horas dibujando y leyendo. Recuerdo que sentía ganas de juntarme con otros niños. Quería un hermano mayor para que me defendiera. Soñé como tantos otros niños, que un día aparecería mi padre, como una figura legendaria y haría justicia contra todos quienes abusaban de mi. Tenía un tío que me pegaba. Me crié con mi abuelo sordo. Mi imaginación (es) era un terreno fértil. Y siempre la alimentaba con libros y comics, y la sazonaba con un poco de TV. Antes que las mujeres lograran que se me cayeran las babas, me enamoré de las artes y de las letras. Con los años me volví un amante exigente. No se puede leer todo Shakespeare y después encontrar bueno algún enjuagatorio. Para mí, las cosas relacionadas con las pasiones antes mencionadas no son anécdotas simáticas. Son mi vida. Hablo de amor hacia ellas, no de "la buena onda". Por eso escribo y dibujo. Porque es lo que soy, no porque es choro, ni intelectual. No me disfrazo ni quiero, ni me importa ser respetado por mi talento ni mis intereses, ni pretendo que me alabe nadie, ya que en eso no hay ninguna ganancia. Ahora si me alaba un editor, o mis comics se venden, o una editorial me da trabajo, bueno, ese tipo de cosas obviamente SI ME INTERESA.

Hubo una época en que con un grupo de amigos, vivíamos encerrados leyendo y discutiendo de todo. Desde literatura hasta religión, pásando por magia, cine y mil cosas más. No éramos unos engrupidos, ni tampoco éramos como los otakus que siguen una moda que les impulsa a consumir un determinado tipo de material audiovisual. En esa época éramos lo peor. Un grupo cerrado, donde solo se podía entrar con invitación, y se era juzgado por los integrantes más antiguos. Por muchos años nos hacía mucha gracia decir sobre aquella época "los años perdidos", "mientras nos arruinamos la vida", "Todos los weones carreteando y nosotros cagados de calor leyendo weas".

Ahora con la distancia, y con los golpes y palizas que da la vida, puedo decir que gracias a todo el tiempo que he pasado encerrado leyendo o dibujando soy lo que soy. Con el paso del tiempo me volví un ente más social. Salí de aislamiento y conocí gente excepcional, con quienes he interactuado y con los que me une una profunda amistad.

Pero siempre he medido el paso del tiempo en términos de creación y no de carrete.

Por eso soy más rápido y mejor que tú.
Y como soy medio Zen, además no me importa. =)

Bonus:
La mejor y más honesta entrada de un blog XD

2 comentarios:

Toonlet xD