jueves, 14 de mayo de 2009

carta al director

Señor director:

Es difícil para mi no maldecir, ni derechamente insultar. No quiero usar groserías en este escrito, pero se me hace casi imposible. El pasado sábado 9 de mayo, me dirigía -utilizando el transporte público- con mi esposa a la plaza chacabuco, comuna de independencia, en Santiago de Chile. A la mitad del camino, a las 6 y media de la tarde, un pasajero sufrió un fuerte ataque de epilepsia. Este pasajero era un hombre de unos 30 años e iba acompañado de su madre. Con mi teléfono celular llamé inmediatamente a emergencias de carabineros, dando todos los antecedentes del caso. Me pidieron que le dijera al chofer que se detuviera, lo cual hice (la máquina iba llena a esa hora). El chofer se detuvo. Al rato, los pasajeros hicieron transbordo para seguir cada uno a su destino en otro autobus del mismo recorrido. Con mi esposa nos quedamos para ayudar en lo que se pudiera. A las 7 de la tarde aún no pasaba nada. Nadie llegó. Fui a comprar una botella de agua mineral para el enfermo, conversé con el chofer, que me dijo que siempre pasaba lo mismo. Nunca pasaba nada. Estábamos cerca de un hospital, pero no llegaba carabineros ni ambulancias. Volví a llamar y me dijeron que "mi llamada estaba ingresada, que siguiéramos esperando, que estaban por llegar". Después no quedaba casi nadie en el autobus, excepto la señora, su hijo con el ataque, otra señora preocupada que quería ayudar y/o ver como se resolvía todo. A las 8 de la tarde no pasaba nada aún. Volví a llamar, esta vez mucho más molesto. Me dijeron lo mismo. Pregunté que cómo era posible que nadie llegara. Qué si había algún procedimiento, que porqué simplemente no llamaban a la patrulla más cercana al lugar, que estábamos en plena avenida, etc. Me respondieron que "venían en camino, que esperáramos ahí." Pasó un radiopatrulla, un par de ambulancias del hospotal de colina. Nada. A las 8 y media la familia del pasajero llamaron, venían desde su casa, habían salido hace horas y los venían a buscar. El chofer nos dejó en la Plaza Chacabuco. Llamé a la persona que venía a buscar al enfermo para explicarle donde ellos le esperarían. La señora me contó que a su hijo lo tenían que operar del cerebro, pero que nunca habían llamado del hospital en la fecha en que supuestamente lo harían para darle hora. Después de hacer todo lo que pudimos, nos fuimos al compromiso que nos dirigíamos.

No es la primera vez que me quedo a observar y veo que las cosas no funcionan en lo absoluto.

¿Alguien fiscaliza las denuncias a carabineros? ¿Alguien sigue los casos? Se me ocurre que si algún día alguien llegó al lugar, no encontró a nadie. El asunto se archivó y FIN.

Me pregunto: ¿Así es la realidad de las personas de clase media en este país? ¿Nada funciona? ¿La vida solo vale para los ricos y la clase política? Estoy absolutamente seguro que esto no hubiese pasado jamás nunca a gente con dinero. Si la persona hubiese sufrido un ataque al corazón, estaría muerta. ¿En qué momento mi país se volvió tan ineficiente? ¿En qué momento la vida humana empezó a medirse en dinero? Cada día, personas matan a otras para robarles, los políticos de izquierda tienen a este país lleno de corrupción y delincuencia impune. Los de derecha solo quieren que los pobres obedezcan, sean ordenados, se endeuden y produzcan más.

El sentido de las cosas se desvirtúa. Esto se volverá solo una carta más al editor. "Oh que terrible- dirá alguien", tal como cenamos viendo en las noticias del día la miseria ajena.

En una sociedad capitalista, todos se salvan solos como sea. Todos tratan de ganar más plata. Los pobres que se jodan. ¿Este es el país en que vivimos? ¿Lo único que nos importa y nos mueve es el dinero?

La vida es lo único que tenemos. ¿Cuándo nos dejó de importar?

Un ciudadano desilusionado.

2 comentarios:

  1. Es la pregunta que me hago todos los días... Qué almas tan tristes, amargadas...no sigo que paso al insulto y si tu has podido contenerte... Se me revuelve el estómago cada vez que pasan estas cosas y desgraciadamente pasa más de lo que nos gustaría a todos. (Sí que cuesta no despotricar ni sacar demonios por esta boca). Qué coño! Tu te contienes pero yo no. Son una pandilla de asesinos, cabrones sin escrúpulos que se creen poseedores del mundo, para ellos el mundo es la pasta. Tratan a sus semejantes como exclavos (que, por si alguien no se había dado cuenta, de abolición nada, como mucho está disfrazada). El consuelo que nos queda al 90% de la humanidad es que son almas sucias, endiabladas y que pagarán por ello. Es lo único a lo que nos podemos agarrar. Y a ponerlos verdes. Me encanta ver como son infelices, como se divorcian, como se arruinan, como se les engominan los cojones...y todo lo que les pasa es poco en comparación con lo que ellos hacen al mundo. Se creen dueños del planeta, pero ya se verán frente a frente con ella, con la vida, con la muerte, con la naturaleza... Mientras tanto, la ambulancia no llega...Ese es el crimen, ese es el asesinato. Pues suma y sigue...
    Un gran abrazo...Que bien suena eso de: "me dirigía -utilizando el transporte público- con mi esposa a la plaza chacabuco"...Pues esta semana mi pareja y yo hemos decido casarnos...jajajajaa...ni me lo creo!!!! Me reeleré tus post acerca del matrimonio...

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  2. los peces gordos son lo pior, un atroz, pero algun dia el destino les pasara la cuenta... entre ellos se ven la suerte como Piñera con el tipo que casi se le ahogó la guagua, si al final son todos la misma mierda y se van a salvar entre ellos, mientras la gente menos pudiente se caga entera, pero yo creo en el destino y el karma, aunque algunos crean que es una gran ignorancia, creo que es algo que va en directa relacion con leyes fisicas (como hablabamos anoche) y what comes around, comes around. Gente de mierda nomás.


    Te amo y eres el mejor, de verdad yo quedé en shock y soy tan mensa que nunca se me habría ocurrido llamar a nadie XD
    Kobal Bauer jaja
    ahora voy a servir la cena
    shinitooooohhhh guajajajajh

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Toonlet xD