sábado, 18 de julio de 2009

Para qué hacemos lo que hacemos?


La vida es tan breve. Estamos aquí de pasada. Cualquier día se termina el espectáculo. Un ataque al corazón, un accidente, un asalto. Algunas personas llegan como hasta los cien años de edad. Del miedo a la muerte surgen las religiones, que venden un intangible que consuela a muchos. Del mismo miedo a la muerte nace el arte. Cuando el arte de hace consciente de sí mismo, pasa de ser artesanía a arte. El niño se fascina ante los colores, el adulto se fascina ante su propia obra de arte. El artista ama su obra, ya que será su legado para cuando él ya no esté más en el mundo. Hoy en día estamos ante un pequeño circuito de artistas, más bien artesanos, que fabrican en serie, y son seguidos por curadores y críticos, con quienes seguramente comparte mucho más que el amor a sus obras. Un curador se da el dato con otro, y los de otras latitudes recurren a las publicaciones de otro curador. Al final, si tienes un amigo, eres alguien y si no lo tienes, no eres nadie. El mundo es una red de contactos. Si conoces a las personas adecuadas, tu obra será importante en alguna escala, desde la fiesta en la empresa, las amigas de tu mamá, o una importante revista o galería. Sin embargo, el artista no solo necesita pasar a la posteridad en su obra. Necesita comer y vivir bien. Porque está el miedo a la enfermedad, a la pobreza junto al miedo a la muerte. El panadero y el artista se parecen en algo. Ambos viven de lo que hacen. Pero cuando el panadero muere, nadie lo recuerda excepto sus cercanos. La obra en cambio, vive. Y puede que viva para siempre. La importancia de la fama, va unida a fines de poder. Si eres famoso, te llaman. Te contratan, te pagan mejor. Te quieren. te desean. Pero detrás de todo el artificio provocado por la fama, queda igualmente la ignorancia, la enfermedad, el dolor y la muerte. Hace unos dias salimos mi esposa y yo, con una de mis amigas que es modelo y conductora de un programa de televisión. La gracia es que mi amiga viene de un mundo donde lo interior es valorado. Ella sigue siendo una persona humilde, sencilla y transparente. Es lo que yo siempre he pensado de la fama y el éxito. Yo estoy seguro de que seguiría siendo el mismo. Es como aprender artes marciales cuando ya tienes más de 30 años. Posiblemente ya sabrás que nadie es invencible. Ni tú mismo. Al tratar a la fama el dinero y lo que todos desean tener como otra cosa que te toca vivir, eres libre. Sin embargo, el porqué hacemos lo que hacemos es harina de otro costal. Creo que los humanos somos seres de costumbre. Y queremos cosas muy básicas. alimentarnos y tener sexo. A veces, en los momentos de mucha tristeza, pensamos en la muerte, porque nos toca de cerca. Al deprimirnos, nos decimos mutuamente que no somos nada. Pensamos en el sentido de la existencia. Luego de unos días la cosa se arregla. Nos dedicamos a viajar, a comer, a tener sexo. Suplimos las necesidades de ocio que podamos tener. Somos felices o creemos serlo hasta que otro evento nos recuerda que estamos aquí de pasada. Pero nos hundimos voluntariamente en el torbellino de las pasiones, pasamos a ser la pieza de un gran motor que funciona, y todo marcha como debería. Hasta que la muerte aparece y nos dice nuevamente: "Hey, pase lo que pase terminarás en mis brazos". El día que salimos con nuestra amiga Nara, en un momento ella me preguntó sobre mis creencias. -Soy budista- le dije medio dudando. Pero ya no tengo dudas. La vida me sonríe. Pronto aparece mi libro de comics, mi matrimonio anda bien. El trabajo funciona. Si estás atento, sabrás que lo finito de la existencia siempre sigue ahí. Y no solo cuando estás solo y fracasado. Vivir, funcionar, y cumplir con los deberes, cuando quieres morir es muy difícil. Existir cuando no tienes ganas de nada es lo peor. Por eso hay drogas: La gente debe seguir levantando sus propios muros individuales. Otros humanos más ricos, han descubierto que todo es lucro. Si todos están sanos, les enferman, si todos son felices, hacen guerras. Si todos se enferman, les venden medicinas. El mundo se ha vuelto un laboratorio. Pasan los años, los notebooks y los LCD son más baratos, Internet es más rápida. Pero las preguntas siguen ahí.

Para qué hacemos lo que hacemos?

1 comentario:

  1. Buen post. He estado pasando por la crisis existencial más drástica de mi vida hasta el momento y me he cuestionado mucho la manera en que estructuramos nuestra vida.

    En fin, llegué aquí por el flog de bizarre web comics.
    Opinaría algo más, pero ya tengo sueño. Que estés bien, saludos, y si quieres pasa por mi blog y descarga algo de música.

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Toonlet xD