miércoles, 21 de diciembre de 2011

Impotencia absoluta

A veces cuando se tiene una certeza, uno siente que todos deberían compartirla. El hecho de que no sea así, produce mucho dolor y frustración, ya que lo que otros no quieren ver, para uno es claro como el agua. Debe ser lo que les pasa a los locos, o a quienes agarran sus cosas y se van a la montañana solos. El otro día estábamos con mi esposa viendo tele, y había un programa de estos en que una persona muestra como sobrevivir en situaciones adversas. No es un tipo de programa que me interese, pero estaba puesto y nos quedamos viendo. El tipo estaba en el desierto y atrapó a una pequeña lagartija. Esta era muy linda de un verde claro y brillante como el de algunas hojas de árbol. Habló un poco de ella, de sus características y varias otras cosas y la soltó. La lagartija empezó a escapar, huyó para salvar su vida de este humano, este tipo empezó a jugar con ella, atrapándola y dejándola ir varias veces. Entonces la tomó y la mató. Terminó con su vida así, en dos segundos. Mientras escribo esto lloro de nuevo, pero ya no siento rabia. La mató y mostró como se la comía. Por el rating. Por el shock de mostrarlo. Mató a un animalito indefenso en pantalla porque se le dió la gana. Supongo que la mayoría de las personas ven cosas así y no les importa. Tal como no les importa comer carne, ni les importan los mataderos, ni nada de eso. Me sorprendió que el hijo de puta matara a la lagartija. No tenía porqué hacerlo, pero lo hizo. Y me conmovió profundamente. Ese ser vivo sintió miedo y dolor y fue asesinado para entretener a otros humanos. En Facebook o Twitter, cuando se habla del vegetarianismo, saltan los defensores de la carne con argumentos imbéciles e incluso ofensivos, sin embargo, los pollitos, vacas, cerdos y otros animales viven una larga agonía que se prolonga desde que nacen y se termina con su muerte. A veces siento que esto es solo el infierno para los animales y que les espera un mundo mejor en otro lugar. Lejos de los campos de concentración, la tortura, el miedo y la muerte. Espero que en el futuro la humanidad evolucione y respete los derechos fundamentales de cada ser vivo. Los animales no están para comerlos, faenarlos, torturarlos en nombre de la ciencia ni ninguna otra barbaridad. Lo mismo los humanos. No están para ser explotados, violentados, asesinados, violados ni enviados a pelear guerras por intereses mezquinos de cualquier tipo. Espero que este mundo evolucione. Y si existe Dios o alguna entidad superior, sería bastante bueno que se empezara a manifestar. De lo contrario, ojalá que el mundo se encamine bien y que en algún momento en el futuro alguien lea esto y diga: "Amigo, ya no estás, pero tus sueños se han cumplido". Los animales sienten. Igual que tú.

2 comentarios:

  1. El problema es que el ser humano vive con mentalidad de zoológico. Los otros seres están para ser explotados, utilizados, y si no sirven, se les debe eliminar. Si el hombre viviera libre y selvaticamente, solo mataría para comer y el resto del día estaría mirando el cielo o durmiendo. La mentalidad de zoológico nos define como especie, con sus pequeñeces y grandezas. No son reflexiones mías, son del libro de Desmond Morris "El zoo humano".

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  2. Una pena... Pero así es la cosa... :(

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Toonlet xD